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Consejos para Escribir tus Propios Votos

Consejos para Escribir tus Propios Votos
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Un voto no es un discurso. No es una carta de amor, un brindis o un poema - aunque puede llevar el peso de los tres. Un voto es una promesa hecha en voz alta, frente a las personas que más importan, a la única persona que más importa de todas. Y cuando esas palabras son tuyas, escritas con tu voz, se convierten en algo que ninguna plantilla puede replicar.

Aun así, mirar una página en blanco unas semanas antes de tu boda es una de las experiencias más silenciosamente aterradoras que la vida moderna tiene para ofrecer. Sabes lo que sientes. El desafío es convertir ese sentimiento en lenguaje - honesto, específico y digno de ser dicho dos veces.

¿Por qué escribir los tuyos propios?

Los votos tradicionales son hermosos precisamente porque se han pronunciado durante siglos. Hay consuelo en el lenguaje heredado. Pero fueron escritos para todos - y tu relación no es la de todos.

Los votos personales te permiten nombrar el momento real en que lo supiste. La forma particular en que ríen. La cosa específica que hacen que te vuelve un poco loco y que nunca cambiarías. Transforman la ceremonia de un ritual a una historia - tu historia, contada con tus palabras, en el día más presenciado de tu vida.

Antes de que escribas una sola palabra

La página en blanco no es tu enemiga. Tus suposiciones sobre cómo deberían sonar los votos - eso es el verdadero obstáculo. Antes de abrir un documento o tomar un bolígrafo, haz esto primero:

  • Lee ampliamente
    Lee los votos de otras personas - no para copiarlos, sino para entender el rango. Algunos son divertidos. Algunos son devastadores. Algunos tienen tres frases de largo.
  • Habla con tu pareja
    Acuerden la extensión y el tono de antemano. Nada desequilibra más una ceremonia que un miembro de la pareja pronunciando una épica de cuatro minutos mientras el otro termina en treinta segundos. Establezcan parámetros aproximados juntos.
  • Date tiempo
    Empieza al menos cuatro semanas antes de la boda. No para escribir, solo para pensar. Deja que las ideas reposen. Las mejores líneas suelen llegar cuando no las buscas: en la ducha, en un paseo, medio dormido.
  • Responde primero a preguntas
    No escribas votos. Escribe respuestas. "¿Qué es lo que más amo de ellos?" "¿A qué me comprometo, específicamente?" "¿Qué quiero que recuerden de este momento?" Los votos surgen de respuestas honestas.

Una estructura que realmente funciona

No hay una regla de que los votos deban seguir una forma particular. Pero si la página en blanco te paraliza, esta estructura clásica de cuatro partes te da un andamiaje fiable sobre el que construir.

  • El reconocimiento - ¿quién es esta persona para ti? Comienza con una observación verdadera y específica. No "eres mi mejor amigo", sino el momento o la cualidad que te hizo estar seguro.
  • La historia - un recuerdo, un detalle, un punto de inflexión. Algo que solo ustedes dos compartan. Aquí es donde la ceremonia se vuelve personal.
  • Las promesas - ¿a qué te comprometes realmente? Sé concreto.
  • La declaración - termina con una declaración simple y directa de amor y compromiso. Una frase clara. No tiene que ser poesía - solo tiene que ser verdad.

Errores comunes - y cómo evitarlos

  • Escribir para la audiencia en lugar de para tu pareja - los votos se dicen a una persona
  • Usar grandes abstracciones ("amor infinito", "devoción eterna") sin nada concreto debajo
  • Hacer promesas que no puedes cumplir genuinamente - la sinceridad importa más que la ambición
  • Ser demasiado largo - dos minutos es generoso; tres es un discurso
  • Memorizar palabra por palabra y luego bloquearse - tener una tarjeta en las manos no es una debilidad
  • Intentar ser gracioso cuando no lo eres, o serio cuando no lo eres - escribe con tu voz real

Sobre leerlos en voz alta

Una vez que tengas un borrador, léelo en voz alta - solo, luego a un amigo de confianza. No para interpretarlo, sino para oírlo. Notarás inmediatamente dónde tropieza, dónde se apresura, dónde suena falso.

Y no olvides cronometrarlo. Un voto bien ritmado dura entre 90 segundos y dos minutos. Ajusta en consecuencia. E imprímelo en un tamaño de fuente lo suficientemente grande como para leerlo entre lágrimas, porque vas a llorar, tu pareja va a llorar y la primera fila va a llorar absolutamente.

Habla despacio. Mira a tu pareja. Di cada palabra con significado. El resto se cuida solo.